BASILISCO

Basilisco: 

El basilisco, conocido como el "pequeño rey", es una criatura mitológica de origen griego descrita como una pequeña serpiente cargada de veneno letal, capaz de matar con solo una mirada. Considerado el rey de las serpientes, el basilisco ha sido representado de diversas maneras, pero siempre con características reptilianas. En el siglo VIII, se le describía como una serpiente con una cresta en forma de corona o mitra en su cabeza. Según la leyenda, el basilisco nacía de un huevo de gallina empollado por un sapo, a diferencia del cocatriz, que nacía de un huevo de sapo empollado por una gallina. Plinio el Viejo, en su "Naturalis Historia", menciona que el basilisco era oriundo de Cirene y no medía más de 20 dedos de longitud. Poseía una marca blanca en la cabeza que se asemejaba a una diadema. Además del poder de matar con la mirada, su aliento marchitaba la flora y resquebrajaba las piedras. Los únicos métodos seguros para matarlo eran el canto del gallo, que lo aterrorizaba, o una comadreja, cuyo olor podía vencerlo a costa de su propia vida.